miércoles, 30 de mayo de 2012

Anotaciones sobre el paradigma jungiano...


En el paradigma jungiano ( como en todos ) uno debe evitar interpretar los elementos psíquicos como abstracciones intelectuales; si uno se limita a especular y racionalizar no “avanzará” ni un ápice. Para trabajar con este paradigma uno  debe metabolizar cada uno de los procesos de forma que estén vivos en su día a día, en su experiencia y en su praxis. 
El “ego –persona” es solamente un elemento superficial de un "Sí-Mismo". El  Self constituye el núcleo de la personalidad psíquica total, que sería ilimitada e indefinible, no susceptible de formulación y, aparentemente, sólo simbólicamente expresable. Este "Self" es la genuina identidad del hombre, tanto en lo referido a lo consciente como a lo inconsciente.
La experiencia del self  es una fuerza (normalmente en estado de latencia) que puja por  expresar su particularidad en cada humano y es el verdadero motor de la individuación, de la eventual realización de su propia existencia. Pero es absurdo creer que solamente con el intelecto puede comprenderse la totalidad de lo que implica este “motor”.  Es la psique la que cobija a la consciencia discursiva y se  extiende ampliamente, mucho más allá de los límites de ésta hacia las regiones de la metanoia
La verdadera función del ego no debería ser la de dirigir sonámbulamente la máscara de la  personalidad, sino la de actuar como diligente ejecutor y espejo de su presciente Self . La persona, en su estadio durmiente,  está alienada y es una marioneta al servicio de fuerzas que no comprende, pues no ha formado apropiadamente un eje Ego-Self .
Este "Self", en su expresión simbólica, es comparable a lo que tradicionalmente conocemos como Genio, Daimón personal o Augoeides.
Jung señala que la carrera del héroe en los mitos antiguos, coincide con el proceso de individuación o momento a partir del cual el Self se encarna en el Ego comportando el advenimiento del verdadero Yo.

“…El simbolismo del rey nos remite, automáticamente, a las ideas de realización, diferenciación, consciencia, valor, progreso, evolución, logro. Llegar a serlo es comúnmente la meta mítica heroica… El rey es el representante supremo y más diferenciado de una cultura, su quintaesencia. Representa su más alto valor, un valor creador y organizador. (…) En la estructura psíquica individual el símbolo del rey refleja el núcleo de la consciencia, su escala de valor, su más alto logro y poder y su máxima diferenciación. Representa la voluntad más acabada, la quintaesencia del psiquismo. Más en propiedad y profundidad significa el punto de contacto en que el Ego transmutado encarna al Self. Claro, el Self (Sí-Mismo) significa el ideal de autorrealización psíquica, por eso allí donde el yo ha logrado la corona legítima, allí donde ha logrado “ser rey”, ha triunfado como héroe en cierta forma y ha alcanzado una más o menos alta (según el logro en relación con el supremo Rex, el Self) madurez, diferenciación y autorrealización…” (Raúl M. Ortega Librero De Nuevo Edipo. La actualidad de una ilusión )

Las hazañas del héroe simbolizan las etapas de su individuación; la victoria sobre los arquetipos de la Sombra, del Ánima y el Ánimus y del Significante, etc., no constituye una destrucción, sino una integración de éstos con el Yo en ciernes.
Así, tras de la concienciación de los arquetipos no sólo cambian éstos su ser, sino también el yo que los asimila. Se cumple un proceso de muerte y transfiguración del cual emerge y se expresa el Self como resultado de la concienciación asimilativa de los arquetipos. Las polaridades que existen en la psique en bruto no quedan borradas sino integradas y resumidas en un orden superior que contribuirán a la Amalgama final del Yo ( o Self Manifestado ).
En un primer término, el sujeto debe enfrentarse a su propia imagen tras el espejo, su Sombra,  que abarca todo aquello que le contraviene dentro de sí; aquella versión “cruda” de sí mismo que normalmente permanece oculta. Si el buscador puede soportarla y asimilarla, cumplirá con el primer paso de trascender el inconsciente personal.
" A todo hombre le sigue una sombra y cuanto menos se halle ésta materializada en su vida consciente, tanto más oscura y densa será…Todo aquello que no conocemos de nosotros mismos nos aparece como destino...” (Jung)

Tras el enfrentamiento de la Sombra, el sujeto se encuentra con el Ánima / Ánimus, o sea, la representación de la Polaridad en el inconsciente colectivo como factor más allá de la consciencia, que señala el camino de la Vida, como fuerza que impone su devenir sin tener en cuenta la particularidad del Self de cada uno. De este modo, la relación con la Polaridad es una prueba de coraje y una ordalía en toda regla para las fuerzas de la autoconciencia y la voluntad de persistir como individuo autónomo.
Pero escondida en esta fuerza vital primieval y cruda, la Polaridad A/A, radica una paradójica sabiduría oculta, la cual sólo se manifiesta a quien dialoga con ella; a ella le corresponde entregar la intuición de la existencia de un Orden implícito y secreto recurrente en el Caos (¿O es al revés?).
El reconocimiento de este misterio tras el caos no se puede comprender mediante la simple racionalidad. Es en este momento en que el pensamiento discursivo y mecánico demuestra su incapacidad. Cuando uno es capaz de cambiar el ángulo de perspectiva,  surge el arquetipo del Significante, el cual se presenta en la figura del anciano sabio, el instructor…; es el arquetipo a través del cual se transmiten las respuestas del Inconsciente.
Ahora, puede surgir en el buscador la tentación de fusionarse con el arquetipo del sabio; el yo se ha inflado con la asimilación del arquetipo y cree poseer todas las respuestas. La tentación aquí es estancarse en este estadio, pues el psiquismo se convertiría en una simple función indiferenciada del inconsciente, un potente canalizador de "lo Otro", pero sin capacidad para actuar independientemente o alterar la realidad de forma autónoma.
Si el buscador, mediante la humildad, la visión simultánea y la Voluntad,  logra escapar a la posesión de este arquetipo e integrarlo, la consciencia podrá tener la experiencia real de la Amalgama de su Psiquismo mediante la cual podrá manifestarse como Verdadera Identidad, como Self…
...Y es entonces cuando de verdad empieza todo...


Aclaración: Cuando en la entrada anterior ( Lugather ) hago mención al  Anima Naturae, me estoy refiriendo a la porción del Multiverso que es y está bajo la influencia de determinados “dioses”; es decir, a un Orden dialéctico concreto.
No debe confundirse esto, con el Ánima Primordial preexistente e inmanente…