sábado, 11 de mayo de 2013

.·. Knights of the Blazing Imperium .:.

Añado en esta entrada otra canción mía que he hecho hace poco. Como siempre digo, se escucha mejor con auricularess
;)

.·. Knights of the Blazing Imperium .:.




PD:

Me he dado cuenta de que a veces no se escucha la canción. Tal vez Divshare tenga algún problema…Si no funciona a la primera, recarga la página a ver, y si ni aún así lo puedes escuchar,  déjame un comentário y añadiré un link de descarga. Gràcias

jueves, 9 de mayo de 2013

Anotaciones 09052013



#1
Imagina que te recubre una especie de membrana con capacidades sensoriales y representativas. La calidad, la transparencia, la permeabilidad y habilidad codificadora de dicha membrana  condicionará de un modo crucial todos los imputs que se presentan desde “el exterior”. Imagina que tu conciencia se topa con un estímulo sensorio procedente del otro lado de la membrana, pongamos un prisma poliédrico que entra en contacto con esta frontera sensible: tu conciencia percibirá una deformación en la pared membranosa pero, siempre y en cualquier momento, una persona vulgar podrá decir “estoy viendo la cara interior de mi pared de consenso y apriorismos. Nada más”. Creerá que cualquier estímulo exterior a esa membrana no será sino una deformación nativa de la propia membrana, de su pequeño mundo de ilusiones finales. Pero alguien con “ingenio” sabe que aunque aún no perciba directamente lo que hay al otro lado de esa pared elástica, las deformaciones y variaciones en dicha pared no son sino consecuencias, efectos, de una causa que pertenece a una naturaleza distinta.
Así, el primer paso para desarrollar una capacidad perceptiva de orden superior, es comprender que especialmente aquello que pertenece a una naturaleza trascendente primero lo captamos como algo en nuestro interior, como un sentimiento, un estado de ánimo, un pensamiento, una sensación o intuición que deviene significativa en el contexto de la situación. Puedo decir, por ejemplo, “siento la presencia de una inteligencia inorgánica y aún no la capto plenamente con mis sentidos pero la reconozco mediante el ánimo o el pensamiento que se suscita en mi psique” o “reconozco que esta persona me está mintiendo, no tanto por la anotación de los fallos de su mímica inconsciente, sino por la sensación de repulsa que siento en mis entrañas…”
La fidelidad sensible y la transparencia de esa membrana en un individuo podrían muy bien denominarse habilidades empáticas.
Es importante aquí hacer uso de una capacidad discriminativa que permita disociarse de ciertos tipos de percepciones de modo que puedas decir: “ese estado de ánimo (por ejemplo) que acude a mí en este contexto significativo no soy yo en realidad, sino algo con lo que debo relacionarme conscientemente”. Solamente mediante esta disociación podremos observar con perspectiva y mantener un diálogo en pie de igualdad, evitando ser manejado como una marioneta.
Una vez preparamos nuestra psique para este tipo de propiocepción, con el tiempo, empezaremos a generar las transformaciones necesarias para una percepción cada vez más directa.

#2
El foco de la conciencia, la serenidad eficaz deben perdurar en los momentos de la marea de acontecimientos, en el maelstrom de la batalla, en las diatribas, en la bruma del no saber…Si en circunstancias de vértigo, la conciencia es arrastrada por la gravedad de los acontecimientos, por el tumulto mecánico de las cosas que intervienen, uno pierde la capacidad de ver el sustrato esencial que subyace tras la apariencia, pierde la soberanía y la independencia , y por tanto, pierde la capacidad de actuar con eficacia. Tras la cascada de sucesivos aconteceres fluye una corriente profunda y oculta que solamente es accesible a una consciencia igualmente profunda y entrenada, y sensibilizada para interactuar con este trasfondo.
No son el escalpelo, el cincel o el martillo los que por sí mismos dan forma a la piedra, sinó la voluntad y la mano del artista que las usa. Del mismo modo, nuestro cuerpo y sus sentidos, nuestro razocinio, nuestra imaginación, nuestras emociones, intelectualizaciones, estados de ánimo, etc, etc…se asemejan a los instrumentos que usa un jardinero o un escultor. Del mismo modo que el cincel no puede decirle al artista qué es lo que debe hacer, los instrumentos de nuestro cuerpo y nuestra alma – así por decirlo - no son quienes deben dirigirnos ni atraparnos en su campo gravitatorio. Si las circunstancias, las cosas,  nos atrapan en su corriente superficial y mecánica, nuestra voluntad cae en una especie de pasividad respecto al flujo de los acontecimientos y se convierte en una marioneta sin poder de decisión.
Cuida tus herramientas, ámalas, calíbralas, púlelas, añade mejores instrumentos a tu arsenal… pero sobretodo no te desresponsabilices de tu dignidad como artista, como director, pues solamente ella tiene la visión, la voluntad y la capacidad de crear e intepretar.
El centro de gravedad debe formarse en base a lo que Soy o voy Deviniendo, teniendo como núcleo el germen profundo de la propia identidad. No confundas el núcleo de tu identidad con una identidad falsa o superficial definida por las circunstancias cambiantes o por preconcepciones más o menos abstractas, definiciones culturales, manipulaciones insidiosas y demás influencias fantasmales.
Por identidad me estoy refiriendo a la propia dinámica que nos hace decir “existo de un modo particular y percibo como el Caos es matizado al pasar a través de mí”. Se trata de una “signatura acausal” determinada.

Uno debe ser capaz de liberarse de las condiciones para, de ese modo, poder ser él quien condicione. Un pintor no podría hacer su Arte si estuviera atrapado en el lienzo…
Observa los imputs que dejan su huella en tu sentir, tu percibir, tu comprender, en la atmósfera anímica de tu vida, y sabe que debes desarrollar un Centro Magnético más allá de las condiciones para poder dialogar con las corrientes y, eventualmente, manejarlas o surfear…


#3
“Si uno no es capaz de sobreponerse a las influencias externas, quiere decir que nada hay en él capaz de sobreponerse a la muerte. Pero si consigue independizarse de las influencias externas, si llega a crear en él algo capaz de vivir por sí mismo, entonces es posible que este algo no muera. En las circunstancias actuales, nosotros estamos muriendo minuto a minuto. Cada vez que las influencias externas cambian, nosotros cambiamos con ellas; o sea que a cada rato mueren muchos de nuestros "yo". Si el hombre consigue desarrollar en sí mismo un YO capaz de sobreponerse a los cambios de las condiciones externas, este YO sobrevivirá a la muerte del cuerpo físico.”


Gurdjieff

sábado, 13 de abril de 2013

Experiments musicals...


Poso dues peces musicals que he fet, la primera és una que ja vaig penjar aquí a la que li he millorat l'ecualització, i l’altra és nova. A la dreta de la pantalla estan aquestes més les altres.
Se sent millor amb auricularss

Variacions H1213



Passatge d'Antimonium

lunes, 8 de abril de 2013

Disfrutar


Hablando de obviedades…
Aquello con lo que disfrutamos nos habla del verdadero Tono de nuestra psique y de  la frecuencia a la que vibra nuestra atención. Tomando conciencia de qué te hace disfrutar aprenderás mucho de tí mismo…La palabra disfrutar viene del latín –prefijo Dis –- y - sustantivo Fructus – “tomar la fruta”  que quiere decir obtener o gozar del fruto conreado. Fruto puede entenderse como el resultado producto de nuestros esfuerzos encaminados hacia un objetivo. Cuida tus esfuerzos, cuida aquello que conreas, determina la simiente y podrás Disfrutar.
Cada cual tiene predilección por ciertos frutos, esto es como las preferencias en la alimentación. Fíjate con qué te nutres, con qué disfrutas; ¿qué frutos persigues en tu vida diaria y nocturna? En qué inviertes tus recursos, tus energías, tus esfuerzos, tu dinero, tu tiempo y tu sangre…Lleva una contabilidad personal; ¿en qué inviertes y cómo cuidas esas inversiones de fuerza vital?
Vale la pena hacer este análisis sin prejuicios y con honestidad. De este modo uno puede ganar conciencia a través de sus acciones cotidianas y puede empezar a apreciar el efecto de sus decisiones y la implicación de su fuerza vital en ellas. En cierto modo, ser capaz de tomar decisiones, desarrollar una capacidad pro-activa en la vida diaria y tomar la iniciativa forma parte de un tipo de Iniciación. Cuando tomo esta clase de iniciativa consciente y deliberada puedo observar los efectos de mis decisiones y también puedo observar la motivación que subyace en el trasfondo de todo ello.
No todos los frutos te alimentarán igual. Escoge aquellos que te liberen, que catalicen tu noble evolución, que te hagan Digna y Potente.

Vas nostrum, verum, occultum, hortus ítem Philosophicus, in quo Sol noster orietur et
Surgit

viernes, 5 de abril de 2013

En un Puente de Obsidiana .·. Fábula

Symbola sunt visibilia


...Una luna cornuda y colosal arrojaba su luz fría y espectral sobre el Puente de Obsidiana. Un puente de vítrea oscuridad que permanecía suspendido en un abismo al fondo del cual rugían enloquecidas aguas estigias. 
Debatíame yo en feroz combate con el Guardián del Paso. Nuestras espadas restallaban incesantemente una contra otra en un vendaval de temibles golpes. Al cabo de un tiempo de lucha, sentí que mis acometidas se volvían más desesperadas, mi aliento se aceleraba, y mis fintas adquirían la imprecisión del cansancio…
En un momento dado, lancé un tajo ascendente que fue hábilmente barrido por mi oponente, que contraatacó con una rápida estocada. Yo finté a un lado y desvié su envite con un movimiento circular de mi acero; acto seguido descargué un espadazo en diagonal dirigido hacia su cuello. El guardián alzó su hoja a tiempo para parar mi golpe, inmediatamente dio un paso en sesgo y lanzó un potente mandoble horizontal que me hubiera partido en dos de no haberme agachado bajo el terrible vuelo de la mortal espada.
Resoplando y apoyándome en la baranda del puente, me incorporé y adopté de nuevo mi guardia. Ráfagas de viento nocturno y lunar comenzaron a aullar en el abismo haciendo vibrar el puente. Observé los ojos acerados de mi oponente, y comprendí en su expresión implacable que los siguientes instantes serían fatales…
Con los dientes apretados nos lanzamos el uno contra el otro. Desvié un tajo que me buscaba la cabeza y lancé una estocada oblicua. El Guardián paró mi ataque y me lanzó un par de tremendos golpes cruzados…Salté a un lado para esquivar el primero y alcé mi guardia para bloquear el segundo. Acto seguido descargué un desesperado revés a dos manos con mi hoja de combate que fue a estrellarse contra el acero de mi contrincante. Nos miramos a los ojos con una suerte de funesto reconocimiento, las crucetas y los filos de nuestras armas estaban encajados, presionando uno contra otro. 
Con ímpetu me fue empujando contra la baranda negra del puente con la evidente intención de arrojarme al vacío. Apelé a mis últimas reservas de energía para ejecutar una desesperada maniobra: rápidamente, solté mi mano izquierda de la empuñadura y aferré la hoja de la espada del Guardián. Torciendo con fuerza el metal y soportando el dolor del corte, logré apartar su arma un poco. Y así, aprovechando el hueco que se me abría, lancé una estocada que atravesó brusca y fatalmente el cuello de mi oponente…
Mi hoja quedó clavada en su cuello mientras él daba un par de pasos atrás. En su rostro, perturbadoramente parecido al mío, se esbozó una enigmática sonrisa. Luego, asombrosamente, su perfil, su forma y presencia comenzaron a desdibujarse en la penumbra plateada de la noche hasta desaparecer por completo. Mi espada, el arma proverbial de mis antepasados, cayó sonoramente en el negro suelo de obsidiana. Me acerqué tambaleante y la enfundé en la vaina que pendía de mi cinto.
El viento se había intensificado; sacudía mis cabellos blancos y casi amenazaba con hacerme perder el equilibrio. Mi uniforme negro estaba agujereado y manchado de sangre…
Tomé aire y alcé la vista; creí ver ciclópeas e imprecisas formas pululando ominosamente por los cielos lunares. Reemprendí mi camino por el puente sin mirar atrás. Mientras caminaba pensé que si en el otro extremo del puente me esperaban más oponentes, no me encontraría en condiciones de hacerles frente. El final del paso se acercaba y con la luz selénica distinguí un sendero que remontaba una loma empinada.
Dejé atrás el puente y comencé a subir la loma, con mi siniestra apoyada en el pomo de la espada. Una especie de violácea fosforescencia comenzó a adivinarse proveniente de algún lugar al otro lado de la pendiente. La fosforescencia fue ganando poténcia a medida que alcanzaba la cima hasta el punto que cuando me hallé en lo alto descubrí que un Sol de amatista había amanecido en los cielos. Vi un claro de bosque rodeado de majestuosas arboledas y en mitad de ese espacio atemporal había un Unicornio.
Entendí que la preternatural criatura hacía un gesto amable y avancé hacia ella. Tenía un cuerpo albino y esbelto, a mitad camino entre el de un cervatillo y un corcel, una mirada de color oro puro y un cuerno de cristalina iridescencia. Solamente entonces supe que no había errado mi camino en el Páramo de la Niebla.

Me acerqué lentamente, con reverencia, al Unicornio. Quise hablar pero ningún sonido salió de mi boca; él avanzó hacia mí hasta que estuvimos a apenas un paso o dos de distancia. Había en sus ojos dorados un candor devastador. Volví a intentar hablar… fui capaz de decir “¿Puedes Tú Ayudarme?”.  Él asintió con su elegante cabeza y creí adivinar una sonrisa en su expresión…
De repente me embistió y ensartó mi vientre con su cuerno iridiscente. Yo no grité, abrí mucho los ojos y la boca, y extendí mis brazos con los dedos de mis manos encrespados. Un relámpago cruzó mi alma.

“Ahora te he fecundado”  me dijo el Unicornio.

Y entonces sucedió lo que sucedió…

miércoles, 3 de abril de 2013

domingo, 24 de marzo de 2013

Eones, Civilizaciones y El Presenciar de Energía Acausal:


Cuelgo aquí otra traducción y extracto de un texto ONA. Para leer el original completo solamente hay que poner el titulo en inglés (Aeons, Civilizations and The Presencing of Acausal Energy) en Google o rebuscar en algunos de los links de la orden.
Es posible que haya imprecisiones debidas a mi persona…


Eones, Civilizaciones y El Presenciar de Energía Acausal:

Un Eón – tal y como se entiende en el Camino Siniestro de ONA-  es una particular presencia de ciertas energías acausales en este planeta, las cuales afectan a multitud de individuos a lo largo de un cierto periodo de tiempo causal. Manifestándose uno de esos efectos vía la psique de la gente y se experimenta a través un particular nexo que denominamos Civilización Aeónica, la cual acontece en una cierta área geográfica y se asocia usualmente con una gente o pueblo ( Volk ) determinado.
Un Eón puede así ser considerado como un tipo de ser acausal manifestándose en el ámbito causal y, como tal, poseyendo ciertas energías arquetípicas asociadas a él: esto es, este ser puede hasta cierto punto ser “ representado” o captado mediante el pensamiento causal en términos de ciertos símbolos, arquetipos, abstracciones, mitos, rituales, etc.…El ser viviente que es un Eón, “nace”, vive por un periodo específico de tiempo causal, y luego “muere” - al igual que sucede con los arquetipos asociados a este Eón.

Cada civilización Aeónica puede – de acuerdo al limitado pensamiento causal- ser descrito, o representado, por una mitología particular, la cual es una limitada apreciación de la fuerza vital, del “alma” o psique de esta entidad de la que deriva la civilización.

Hasta la fecha, nosotros los seres humanos hemos carecido de la habilidad para afectar a los Eones y así a las civilizaciones aeónicas. Esto es, como se afirma en el manuscrito Aeonic Magick – A Basic Introduction: “Todos los individuos asociados a una civilización determinada – a menos que se alcance un determinado grado de auto-conciencia (individuación, adeptado…) – están sujetos o influenciados por esta psique colectiva. Esta psique extrae su energía y está determinada por la civilización y, así, el Eón. En términos prácticos, esta psique es una manifestación de la energía acausal que crea la civilización…”

Sin embargo, la magia – correctamente comprendida y usada- es un medio no solamente de desarrollo y comprensión personales ( una liberación de las influencias y propensiones psíquicas y arquetípicas ) sino que también involucra  el desarrollo de la existencia humana hacia otro nivel donde podemos comprender, y hasta cierto punto controlar e influir, manifestaciones de energías acausales como los Eones, y así causar, manifestar, cambios evolutivos a gran escala. Esta comprensión, este control, este poder de manifestar es lo que denominamos Magia Aeónica
Magia Aeónica es la magia del Adepto y de aquellos que han superado ese estadio: la magia del ser humano desarrollado el cual ha logrado un cierto nivel de auto-comprensión, autodominio y maestría, y aquellos quienes no están a merced de las influencias de la psique inconsciente, los arquetipos - sean estas individuales o de otros seres vivos como los de un pueblo y los Eones.

De acuerdo a la tradición siniestra de ONA, ha habido cinco Eones, incluyendo el actual Thorian ( o “Occidental” ). El actual Eón es un caso  único, puesto que ha sufrido una especie de distorsión de su fuerza vital, una distorsión de su alma. Esta distorsión ha sido de algún modo descrita de modo simplista – pero gráficamente- como una “infección viral” la cual ha modificado el comportamiento de las gentes de esa civilización mediante el cambio y suplantación de los arquetipos naturales del Eón.
En un sentido esotérico, esta distorsión, esta infección, puede ser entendida como un proceso natural que afecta a nuestra evolución – una consecuencia de la misma evolución- y, al igual una infección, podría comportar ciertas consecuencias indeseables para nuestro desarrollo, para nuestra habilidad de liberarnos a nosotros mismos de esas fuerzas virales que, en esencia, son degradantes.
Esto es, esta distorsión, esta infección, representa un desafío a nuestro Camino Siniestro – a nuestra magia, a la alquimia de la evolución misma.
Así, uno de los objetivos de la Magia Aeónica es compensar esta distorsión Aeónica mediante varias estrategias; otra de las metas es manifestar conscientemente un nuevo Eón: uno el cual nos permita, como seres humanos, desarrollar y alcanzar el potencial que late en nuestro interior.

Hay una suerte de guerra real sucediendo en el presente, parte de la cual es mágica, Aeónica y supra-Aeónica: una guerra, batallas, entre aquellos quienes representan la la comprensión verdadera, la libertad y la exaltación vital que la “magia genuina” ( el intimar acausal ) conlleva, y aquellos que representan lo que es fundamentalmente involutivo, limitante, ennervante y  agarrotadamente causal, y se manifiestan mediante la distorsión que sufre el Eón actual.

El Camino Siniestro:

En esencia, toda “magia genuina” es Siniestra puesto que esta involucra Cambio: un avanzar hacia nuevas manifestaciones; una reordenación en lo causal. Esto es, un presenciar de lo acausal – de donde proviene aquello que es evolutivo.
Sin embargo, para que funcione – para producir Cambio evolutivo – este presenciar tiene que basarse en la manifestación y el uso de lo que es acausal: esto quiere decir que tiene que haber un conocimiento, una comprensión de lo Acausal como Es en sí mismo. Sin este conocimiento, esta comprensión, solamente habrá auto-engaño y, en el mejor de los casos estásis, y en el peor una recaída en la anterior esclavitud.


Anton Long
117 Year of Fayen