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viernes, 5 de abril de 2013

En un Puente de Obsidiana .·. Fábula

Symbola sunt visibilia


...Una luna cornuda y colosal arrojaba su luz fría y espectral sobre el Puente de Obsidiana. Un puente de vítrea oscuridad que permanecía suspendido en un abismo al fondo del cual rugían enloquecidas aguas estigias. 
Debatíame yo en feroz combate con el Guardián del Paso. Nuestras espadas restallaban incesantemente una contra otra en un vendaval de temibles golpes. Al cabo de un tiempo de lucha, sentí que mis acometidas se volvían más desesperadas, mi aliento se aceleraba, y mis fintas adquirían la imprecisión del cansancio…
En un momento dado, lancé un tajo ascendente que fue hábilmente barrido por mi oponente, que contraatacó con una rápida estocada. Yo finté a un lado y desvié su envite con un movimiento circular de mi acero; acto seguido descargué un espadazo en diagonal dirigido hacia su cuello. El guardián alzó su hoja a tiempo para parar mi golpe, inmediatamente dio un paso en sesgo y lanzó un potente mandoble horizontal que me hubiera partido en dos de no haberme agachado bajo el terrible vuelo de la mortal espada.
Resoplando y apoyándome en la baranda del puente, me incorporé y adopté de nuevo mi guardia. Ráfagas de viento nocturno y lunar comenzaron a aullar en el abismo haciendo vibrar el puente. Observé los ojos acerados de mi oponente, y comprendí en su expresión implacable que los siguientes instantes serían fatales…
Con los dientes apretados nos lanzamos el uno contra el otro. Desvié un tajo que me buscaba la cabeza y lancé una estocada oblicua. El Guardián paró mi ataque y me lanzó un par de tremendos golpes cruzados…Salté a un lado para esquivar el primero y alcé mi guardia para bloquear el segundo. Acto seguido descargué un desesperado revés a dos manos con mi hoja de combate que fue a estrellarse contra el acero de mi contrincante. Nos miramos a los ojos con una suerte de funesto reconocimiento, las crucetas y los filos de nuestras armas estaban encajados, presionando uno contra otro. 
Con ímpetu me fue empujando contra la baranda negra del puente con la evidente intención de arrojarme al vacío. Apelé a mis últimas reservas de energía para ejecutar una desesperada maniobra: rápidamente, solté mi mano izquierda de la empuñadura y aferré la hoja de la espada del Guardián. Torciendo con fuerza el metal y soportando el dolor del corte, logré apartar su arma un poco. Y así, aprovechando el hueco que se me abría, lancé una estocada que atravesó brusca y fatalmente el cuello de mi oponente…
Mi hoja quedó clavada en su cuello mientras él daba un par de pasos atrás. En su rostro, perturbadoramente parecido al mío, se esbozó una enigmática sonrisa. Luego, asombrosamente, su perfil, su forma y presencia comenzaron a desdibujarse en la penumbra plateada de la noche hasta desaparecer por completo. Mi espada, el arma proverbial de mis antepasados, cayó sonoramente en el negro suelo de obsidiana. Me acerqué tambaleante y la enfundé en la vaina que pendía de mi cinto.
El viento se había intensificado; sacudía mis cabellos blancos y casi amenazaba con hacerme perder el equilibrio. Mi uniforme negro estaba agujereado y manchado de sangre…
Tomé aire y alcé la vista; creí ver ciclópeas e imprecisas formas pululando ominosamente por los cielos lunares. Reemprendí mi camino por el puente sin mirar atrás. Mientras caminaba pensé que si en el otro extremo del puente me esperaban más oponentes, no me encontraría en condiciones de hacerles frente. El final del paso se acercaba y con la luz selénica distinguí un sendero que remontaba una loma empinada.
Dejé atrás el puente y comencé a subir la loma, con mi siniestra apoyada en el pomo de la espada. Una especie de violácea fosforescencia comenzó a adivinarse proveniente de algún lugar al otro lado de la pendiente. La fosforescencia fue ganando poténcia a medida que alcanzaba la cima hasta el punto que cuando me hallé en lo alto descubrí que un Sol de amatista había amanecido en los cielos. Vi un claro de bosque rodeado de majestuosas arboledas y en mitad de ese espacio atemporal había un Unicornio.
Entendí que la preternatural criatura hacía un gesto amable y avancé hacia ella. Tenía un cuerpo albino y esbelto, a mitad camino entre el de un cervatillo y un corcel, una mirada de color oro puro y un cuerno de cristalina iridescencia. Solamente entonces supe que no había errado mi camino en el Páramo de la Niebla.

Me acerqué lentamente, con reverencia, al Unicornio. Quise hablar pero ningún sonido salió de mi boca; él avanzó hacia mí hasta que estuvimos a apenas un paso o dos de distancia. Había en sus ojos dorados un candor devastador. Volví a intentar hablar… fui capaz de decir “¿Puedes Tú Ayudarme?”.  Él asintió con su elegante cabeza y creí adivinar una sonrisa en su expresión…
De repente me embistió y ensartó mi vientre con su cuerno iridiscente. Yo no grité, abrí mucho los ojos y la boca, y extendí mis brazos con los dedos de mis manos encrespados. Un relámpago cruzó mi alma.

“Ahora te he fecundado”  me dijo el Unicornio.

Y entonces sucedió lo que sucedió…

lunes, 14 de mayo de 2012

Eix.:.Fábula


Aún sumido en las brumas del ensueño, sientes un pinchazo en tu cuello que te devuelve la conciencia de tu cuerpo. Tus párpados se abren lentamente captando la blancura de la habitación acolchada. La inmovilidad de tus brazos sujetos por la camisa de fuerza tensa tus nervios y te obliga a respirar con la boca abierta tratando de recuperar la serenidad. Es entonces cuando ves una mancha negra a tu lado, dudas de si se trata de otra de tus alucinaciones… “¿Por donde narices ha entrado ese enorme cuervo?”

-   Hola- dices enfocando la mirada en los ojos oscuros y profundos del cuervo
-         Hola- responde el pájaro con una voz rasposa

De un salto te pones de pie. Tu corazón late con fuerza. “¿Por qué me asusto?, esta no es la primera vez que algo así me sucede”

El pájaro sacude su afilada cabeza y grazna:

-         Si te das la vuelta, veré si puedo desabrocharte eso

Sonríes y te giras lentamente. Sientes en tu espalda unas garras que se te agarran a los pliegues de la camisa y unos tirones bruscos a la altura de la correa de sujeción. “Bienvenida sea una alucinación que puede liberarme de mis ataduras” piensas dudando de si en realidad estás despierto.

-         Ya está- dice el cuervo

Sientes que las mangas que te apresaban se aflojan y se deslizan fláccidamente. Te giras con la intención de dar las gracias al misterioso pájaro pero, en cuanto te das la vuelta, te quedas pasmado al contemplar la habitación vacía.

En ese momento escuchas unos pasos en el pasillo de afuera. Te das prisa en colocarte en uno de los rincones invisibles desde la mirilla de la puerta y te quitas de encima la maldita camisa de fuerza.  La puerta se abre, tu corazón se acelera, aprietas los dientes…
El tiempo parece ralentizarse. A cámara lenta aparecen un médico y uno de los fornidos matones del sanatorio llevando una botella de agua y la típica colección de pastillas. El doctor alza lentamente la mirada del bloc de anotaciones y te observa desconcertado. Es extraño, por una fracción de segundo no advierten  lo que sucede; hasta que ven tu afilada sonrisa y se dan cuenta de tienes los brazos libres…El celador deja caer la bandeja con el agua y las pastillas.

El tiempo se acelera de nuevo. De improviso saltas hacia delante descargando un fuerte codazo en la cara del doctor que va a parar al otro lado de la habitación con la nariz sangrando.
El fornido auxiliar se abalanza sobre ti, pero fintas a un lado y le lanzas un brusco gancho de derecha dirigido a su oreja. El tipo tiene reflejos pues alza a tiempo su codo para bloquear tu golpe a la vez que te ataca con un potente directo.
Con un movimiento oblicuo de tus dos brazos desvías su acometida y, aprovechando el agujero en su guardia, le sueltas un rápido revés con el canto de tu puño que restalla en su cara haciéndole tambalear. Sin perder un instante descargas un poderoso uppercut que lo derriba y lo deja tirado en el suelo.

Resoplas cansado por el esfuerzo. La luz de la habitación zumba y parpadea generando espectrales diapositivas de la escena.
El doctor no está, ves un rastro de gotas de sangre que desaparece tras la puerta. “Maldita sea, el cabrón la ha cerrado…” Sabes que debes darte mucha prisa, pronto vendrán muchos con sus porras eléctricas.

Coges el llavero del celador y rápidamente pruebas varias llaves hasta lograr abrir la puerta y salir al corredor.
Oyes voces y pasos precipitados tras de ti mientras comienzas a correr a toda velocidad. Los sensores fotoeléctricos encienden secciones del pasillo a medida que avanzas.  
Ves allá delante un rótulo rojo que pone “salida de emergencia” y corres hacia allí mientras rebuscas entre el amasijo de llaves. Resoplando y precipitadamente decides probar con la única llave de color rojo. “¡Premio!”. La puerta se abre dando paso al frío viento de la noche. Cierras la puerta tras de ti,  introduces de nuevo la llave y la doblas rompiendo su extremo que queda encajado en la cerradura.

La ciudad aúlla a tu alrededor. Estás sobre una escalera de correoso metal a tres pisos de altura. El viento trae consigo algunos copos de nieve que te salpican la cara. Bajas los escalones de dos en dos hasta llegar a la calzada nevada…

Continuará

lunes, 16 de enero de 2012

De un manual Bene Gesserit



...Un par de pequeños extractos del libro: The Bene Gesserit Training Manual, de Daniel Fletcher (!).

El libro es un espléndido intento de atraer a este continuum la realidad de estas curiosas brujas galácticas...

Consultar antes a:

http://es.wikipedia.org/wiki/Bene_Gesserit


The Prana/Bindu Spring


The P.S is a technique used to compress physical time and achieve physical speed and precision not normally attainable. The body must be relaxed and the mind sent into each muscle group, each joint and part of the body. The body is balanced and focused upon the movement to come. Basically, the movement is physically rehearsed but the body itself is not allowed to move. This technique may be practiced at any time.

For example, a pencil may be on the desk next to you. Focus on the pencil and visualize your hand reaching out and picking it up. Visualize this happening faster than the eye could see. You may wish to think about the feelings in your fingers when they pick up the pencil, reliving a future event. When you are ready, let it happen. If it is not fast enough for you, do not be discouraged. Your own personal standards may be higher than what is actually necessary.

You may be able to incorporate its principles into combat-related movements. With time and practice, the preparation will become quicker and easier. We are not breaking any laws of physics here, nor are we employing any supernatural ability. This is simply the focusing of mind and body for one specific movement. Do not be trapped by the need to achieve anything. This way, you achieve everything.


Reality and Belief


We have long known that the objects of our palpable sense experiences can be influenced by choice.- both conscious choice and unconscious. This is a demonstrated fact that does not require that we believe some force within us reaches out and touches the universe. This addresses a pragmatic relationship between belief and what we identify as .real.. All of our judgments carry a heavy burden of ancestral beliefs to which we of the Gesserit tend to be more susceptible than most. It is not enough that we are aware of this and guard against it. Alternative interpretations must always receive our attention. Never underestimate the power of belief! At the quantum level our universe can be seen as an indeterminate place, predictable in a statistical way only when you employ large enough numbers. Between that universe and a relatively predictable one where the passage of a single planet can be timed to a picosecond, other forces come into play. For the inbetween universe where we find our daily lives, that which you believe is the dominant force. Your beliefs order the unfolding of daily events. If enough of us believe, a new thing can be made to exist. Belief structure creates a filter through which chaos is sifted into order.

Every known ._.-.._._..-._--_-._._.--_.._--.._-._..--We all exist in either one or the other. They are:

1. Communitas Reality (Mana)

2. Liminal Reality (Alaya)

Communitas reality is normal, commonplace reality. It is the normal state of being of the solid world of the living. This is the quotidian state of existence for all living things, connected and bound to each other by conventional reality and governed by the theorized laws of science, law and religion. In communitas, one is responsible for ones. actions. Liminal reality is special. It is the state one passes through between this reality and the next state of being; between the solid world and the spirit world. In this state, one is neither here nor there, but in limbo in the passage from one state to the next. During this stage one is considered to be highly charged and capable of high-level psychic functioning. Furthermore, those in the liminal state are not bound by any of the rules of the normal world. Only when they return to the real world do they leave liminality and re-enter the living state of communitas. Rituals, rites of passage, ceremonies and certain conditions (birth, profound illness, menstruation, etc.) provide a liminal state for those involved.

jueves, 12 de enero de 2012

Código Sith ...o algo así


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Parece que lo que los poetas y visionarios conciben como fantasías también puede considerarse como avanzadillas de la percepción. Aquí tenemos por ejemplo una de las versiones que corren por ahí del Código Sith.

"La paz es inmovilidad, mejor exalto el entusiasmo.

Con el entusiasmo obtengo fuerza.

Con fuerza, obtengo poder.

Con poder, obtengo la victoria.

Con la victoria, mis cadenas se rompen.

La fuerza me liberará".

Está bien, pero una comprensión verdaderamente útil dependerá de la conciencia de la que disponga el eventual lector. El que lea superficialmente percibirá tan solo un juego de palabras altisonantes. Pero el que posea algo de “simulflujo” en su mente, o ganas de coger un diccionario etimológico, recibirá un alimento subjetivo que le puede ser útil en las horas oscuras.