jueves, 14 de febrero de 2013

Perspectiva Aeónica




Traduzco aquí un escrito de ONA cuyo original completo en inglés puede leerse en:



La Perspectiva Aeónica de la Orden de los Nueve Ángulos

En muchos de los textos de ONA se hace referencia a la “Perspectiva Aeónica” y puesto que esta perspectiva es un elemento importante en la filosofía esotérica y la tradición oral de la Orden, resultará interesante dar alguna explicación.
La expresión “Perspectiva Aeónica” – también conocida como perspectiva Cósmica- sirve para describir algo de nuestro pathei-mathos, ciertas experiencias; esto es: para describir cierto conocimiento que hemos adquirido mediante la combinación de experiencia práctica, el estudio académico, y el uso de ciertas facultades Ocultas y habilidades como la empatía esotérica.
Este conocimiento concierne a varios ámbitos, algunos relacionados con cómo entendemos al ser humano individual, algunos relacionados con nuestra percepción de los Eones, y otros con nuestra praxis, nuestro propósito y la efectividad de nuestros métodos y técnicas tanto exotéricas como esotéricas
Una comprensión y apreciación de este conocimiento en sus diversos aspectos forma parte de el aprendizaje de aquellos quienes son parte de nuestra cultura, esto es, de aquellos que son ONA.

El Individuo

En nuestra filosofía esotérica el ser humano individual es considerado como un nexo que posee una doble naturaleza causal y acausal, y está imbuido con una cierta cantidad de energía acausal, la cual anima la materia física dotándola de vida. En cierto modo, la psique individual se entiende como la expresión de esta energía manifestándose naturalmente en nosotros; siendo una praxis esotérica como el Camino Séptuple – o la Vía Rounwytha- medios por los cuales podemos racionalmente comprender y, en cierto modo, controlar esas energías/fuerzas, algunas de las cuales –exotéricamente hablando- poseen una naturaleza arquetípica.
Además, el nexo que es el individuo forma parte de la matriz de todos los seres vivos, humanos o no, de la Naturaleza, del Cosmos. Esto es, el individuo está conectado con toda la otredad de la Vida, terrestre o no, aun cuando esta conexión esté en un estado de latencia durmiente e infradesarrollada en la mayoría de seres humanos.
Uno de los propósitos de muchos caminos Ocultos – sean estos Siniestros o Diestros- es hacer que el individuo sea consciente de esta conexión que ellos mismos son y desarrollarla. Con esta finalidad han sido diseñadas ciertas técnicas, siendo la Iniciación el principio de este proceso. Nuestras técnicas para abrir y luego desarrollar este nexo interior incluyen la aplicación de los Roles Conscientes, la praxis adversarial del “Niner”, los Ritos de Grado (especialmente el del Adepto Interno y el Rito de Camlad del Abismo ) y la adquisición de las habilidades necesarias para la práctica del Canto Esotérico y el Juego de las Estrellas.
En términos esotéricos esto significa que nosotros, la O9A, estamos involucrados en:
(1) Ambos, Wyrd y Destino. Esto es, el desarrollo de nuestros Iniciados y Adeptos ( su destino ) y el desarrollo del aspecto Aeónico, es decir, la relación del individuo con esas energías/fuerzas que están más allá de su particularidad y que le afectarán hasta haber completado con éxito “el Cruzar del Abismo” del cual deben emerger con Sabiduría: es decir, con un conocimiento, habilidades, comprensión, experiencia suficiente para permitirles sincronizarse y manifestar “Wyrd”.
(2) Ambos aspectos, el siniestro y el “numinoso”, - el siniestramente numinoso. Esto quiere decir el conocimiento, la experiencia, la comprensión de ambos aspectos, y el experimentar una vida que involucre la Realidad más allá de esos aparentes opuestos.
En términos prácticos esto significa que el individuo se perciba a sí mismo como una conexión, balanceada entre: (1) su propio pasado individual; (2) el pasado de sus propios ancestros; (3) el pasado de aquello que entendemos como Naturaleza; (4) el pasado de la Vida Cósmica; y entre el presente y los futuros de todas esas emanaciones del Ser. Parte de esta percepción es aquella que se refiere a la naturaleza de los Eones y como los mismos individuos son parte de un Eón existente, una presencia de energías “Wyrdianas” ( NT: a falta de mejor traducción ) que actúan sobre la tierra. 
Esta percepción puede entonces – y de acuerdo a la verdadera naturaleza y carácter personales- permitir al individuo elegir una forma de vida que le ayude a su propio desarrollo personal y le permita presenciar energías acausales capaces de afectar aquello que es Aeónico. Pudiendo incluirse entre esos modos de vida el del Adepto Oculto, de la Rounwytha, el ámbito de los clanes/bandas/tribus, el del “Niner” adeversarial, el del Balobiano…

La Comprensión

Teniendo esto en cuenta, el individuo comprende las formas causales y la praxis esotérica como un medio tanto personal como Aeónico. Esto es, un método para ayudar a su propio desarrollo personal y, asimismo, para participar en el Wyrd, participar en el cambio, el desarrollo, la evolución de la Vida misma, ambos manifestándose en nuestro hogar actual, terra firma, y en cualquier lugar del Cosmos.
Ninguna forma causal, o praxis no-oculta, puede producir cambio Aeónico, aunque esas formas, esa praxis, pueda ocasionalmente dar como resultado en algunos pocos individuos cada centuria, mediante pathei-mathos, una cierta consciencia y comprensión la cual los convierte en seres humanos más avanzados.
O expresado de forma diferente, los cambios provocados por las formas causales – por guerras, revoluciones, imperios, naciones, y mediante medios como políticas o reformas sociales, o por gobiernos…- son transitorios y no afectan, a lo largo de centurias, a los seres humanos en masa. Los “humanos” son básicamente iguales; seres bastante primarios, dependientes y cautivos de abstracciones, de sus emociones, de fuerzas arquetípicas, e incapaces de desarrollar sus facultades latentes, sin conseguir alcanzar su potencial Cósmico, siendo pocos y caros los humanos que alcanzan cierta sabiduría.
Esto es por lo que los grupos Ocultos e Iniciáticos y demás órdenes de nuestro tipo existen, para manifestar y mantener esa comprensión a lo largo de centurias; para producir y alentar cambios Aeónicos, para desarrollar y evolucionar seres humanos mediante las Artes Ocultas del único modo efectivo: desde el interior, esotéricamente, instilando cambios en su carácter y su naturaleza.
Esta es la razón por la cual insistimos en el conocimiento personal de primera mano, en el cambio alquímico interior; en el hecho de que los individuos aprendan de las experiencias prácticas tanto siniestras como numinosas, tanto exotéricas como esotéricas. Esto es por lo que nosotros nos organizamos en familias y nexions, como un colectivo familiar, y como una cultura con su esoterismo y sus tradiciones orales. En definitiva, es por esto que tenemos una visión a largo plazo en materias exotéricas y esotérias, puesto que nuestra perspectiva abarca centurias y Eones.

La Orden de los Nueve Ángulos

La ONA no es ninguna “forma causal”, sino más bien un tipo de Nexion; una disposición de seres humanos conectados en modos particulares durante periodos de Tiempo causal, quienes, en virtud de su parentesco, mantienen y expanden su presencia acausal por esos largos periodos de Tiempo causal. Una forma causal es simplemente eso: causal, que no posee energía wyrd/ acausal; un constructo sin vida, una herramienta. Por el contrario, un Nexion rebosa Wyrd, está vivo, es un tipo de entidad viviente, pudiendo ser este tipo de entidad un individuo o una disposición de indivíduos desarrollados manifestada en forma de una Orden esotérica.
Una Orden esotérica con perspectiva Aeónica produce tanto cambios internos como externos de un modo siniestramente numinoso. Esto es, nosotros no solamente cambiamos a un limitado número de individuos, personalmente, individualmente, mediante nuestras Artes Ocultas, a lo largo de grandes periodos de Tiempo causal, sino que también – porque estamos imbuidos de Wyrd – directamente e indirectamente influenciamos a otros en una cantidad mucho mayor que la que representa el número de nuestros iniciados. Esto es así en virtud de nuestra existencia, de nuestro ethos, nuestros métodos, nuestra filosofía, nuestros mitos, y puede haber gente que, por ejemplo, adopte y adapte algo de nuestra praxis, algo de nuestras Artes Ocultas, algo de nuestra filosofía esotérica.
Esto es lo que hace que una Orden esotérica como la ONA provoque cambios evolucionarios y siniestramente numinosos en aquellos a los que alcanza su influencia, sea el caso que ellos lo adviertan o ni siquiera se den cuenta, o incluso que traten de esconderlo o negárselo a sí mismos y a otros.
Como escribí en otro reciente ensayo:
Nosotros crecemos y hemos crecido lentamente, tal y como corresponde a nuestra perspectiva Aeónica. Lentamente, mediante contacto personal, conocimiento personal, compromisos de deber y lealtad basados en nuestro código de honor…Esto implica que somos una gran, creciente, poco convencional familia, cuyos parientes están dispersos alrededor de la Tierra, y la cual –a diferencia de muchas familias naturales – comparte un propósito suprapersonal y una cultura.
Naturalmente, como en todas las familias, a veces hay disputas, a veces el hijo o hija se van de casa para adoptar otra cultura, o no…Pero en términos generales la familia permanece unida, en virtud de nuestra cultura, nuestras tradiciones, nuestras prácticas, nuestras habilidades y facultades Ocultas, nuestros objetivos y metas esotéricas a largo plazo.
Esta es una razón por la que mucha de nuestra gente ha permanecido con nosotros, parte de nuestra familia, por diez, veinte, treinta años o más, y de ahí que lentamente hayamos crecido asimilando a sus amigos, sus hijos, sus hijas, sus parientes, sus colegas. Es por esto que hemos reclutado, todavía reclutamos y continuaremos reclutando, a la vieja usanza.

Anton Long
Orden de los Nueve Ángulos